La evolución de Ñuñoa

Por Reinaldo Gleisner 

Ñuñoa ha sido considerada tradicionalmente como la comuna más representativa de la sociedad chilena. Ha plasmado el desarrollo del país de modo muy contundente y es ejemplo vivo de la modernización de Chile. Ha ido paulatinamente transformándose en un espacio moderno, con mucho cuidado por el espacio urbano y alta calidad en la conectividad. Posee numerosos lugares de esparcimiento y una potente oferta inmobiliaria, compuesta en gran parte por las edificaciones de los últimos 20 años y otras más antiguas, que son testigos destacables de otra época.

La comuna dispone de todos los servicios en un denso tejido urbano, que permite a sus habitantes resolver la mayor parte de sus requerimientos caminando o con desplazamientos menores. En términos de esparcimiento ha presentado una gran evolución, con una amplia y diversificada oferta culinaria, con opciones para todos los segmentos etarios.

La línea 3 del Metro, ha potenciado fuertemente a la comuna, generando una excelente conectividad a lo largo de avenida Irarrázaval, principal arteria comunal. 

Ñuñoa ha absorbido la necesidad y demanda por vivienda que las comunas del sector oriente no han podido absorber. Esto ha generado una presión inmobiliaria que ha implicado cambios del plan regulador, lo que podría limitar severamente la futura renovación de la comuna.

De acuerdo al reporte de mercado residencial correspondiente al tercer trimestre de 2019, Ñuñoa lidera en participación de stock disponible, así como en ventas a nivel de la Región Metropolitana. Sin embargo, ya comenzó a registrar un descenso en su stock, y la proyección es que, de continuar las actuales restricciones normativas, la cantidad de proyectos inmobiliarios en desarrollo seguirán a la baja.