El Auge de las Mini bodegas

Antes del año 2000 el concepto arrendar una bodega para guardar de manera segura todo tipo de objetos, prácticamente no existía. Hoy cada día las superficies destinadas a este fin proliferan en diferentes puntos de la Región Metropolitana. “Por una parte, es una inversión atractiva para los desarrolladores, ya que no requiere una gran inyección de capital, y permite dar un uso al terreno mientras se gana plusvalía”, señala Diego Castillo Labbé, Gerente del Área Industrial de Colliers International.

La demanda por este tipo de espacios se basa en una serie de cambios demográficos y urbanos que se han dado con fuerza esta última década en el país. La superficie de las viviendas ha ido en descenso. Hoy la mayor oferta de vivienda en la Región Metropolitana está compuesta por departamentos bajo los 50 m2. Así lo revela el último reporte de mercado residencial realizado por el área de estudios de Colliers International, donde se aprecia que al tercer trimestre de 2018 el stock de viviendas bajo 50 m2 lidera la oferta disponible con un 48%. “Es una realidad que las personas están optando por vivir en departamentos pequeños, en ubicaciones centrales, donde una mini bodega es una solución práctica, segura y económica de almacenamiento.”, indica Castillo Labbé.

Por otra parte, el aumento de negocios emergentes y emprendimientos que necesitan soluciones flexibles de almacenamiento forma parte del público que demanda este servicio. “Es una tendencia muy utilizada por emprendedores, que no han invertido aún en infraestructura para almacenar sus productos. También por jóvenes, que no tienen claro cuánto tiempo habitarán en un lugar, o quienes se toman un año sabático, dejan todo almacenado para volver a ocuparlo a su regreso. Y por otra parte, las personas mayores que la casa les queda grande y deciden irse a un departamento, optan por almacenar especialmente muebles”, destaca Diego Castillo Labbé.

De acuerdo al experto los espacios de mini bodegas seguirán al alza. “Esto debido a que la demanda está, y como consecuencia de la escasez de terrenos aptos para desarrollos inmobiliarios, las viviendas serán cada vez más pequeñas. El espacio para almacenar en casa prácticamente no existirá”, concluye.