Desde el punto de vista turístico, Madrid cerró 2018 con su récord histórico tanto de pernoctaciones (19,7 millones) como de ocupación hotelera (76,8%), mientras que Barcelona cae por primera vez en 8 años como resultado de un mal comportamiento de la demanda en los 9 primeros meses de 2018. Sin embargo, el repunte del turismo en el último trimestre apunta a una mayor normalización de la situación.

La oferta hotelera en Madrid se está adaptando al crecimiento de la demanda con notables reformas y aperturas especialmente en el sector del lujo y con la entrada de importantes marcas internacionales. Por su parte, el centro de Barcelona es testigo de la disminución de pernoctaciones del cliente nacional y de lujo, mientras que el internacional se mantuvo fuerte superando la barrera de los 20 millones de pernoctaciones.

El sector turístico encara 2019 con ciertas incertidumbres derivadas de los posibles cambios de gobierno estatal y municipal que pueden alterar las estrategias y la regulación del sector.